lunes, 30 de noviembre de 2009

Sobre gustos no hay nada escrito...


Si bien durante el desarrollo de la materia hubo varios textos que resultaron interesantes, entretenidos a la hora de la lectura, llevaderos y amenos, hay un texto que elijo como "el que más me gustó". Por l razón de que, si bien en líneas generales no ocupa precisamente este lugar, al menos de lo "nuevo" sí lo es. Podría haber elegido "A la deriva" o "La Insolación", dos cuentos muy entretenidos, escritos de una manera muy fácil de leer (y no digo que mi elección no lo sea), pero que, por otro lado, ya había leído hace muchos años, me gustaban desde muy chica, y por eso no creo justo incluirlos en este análisis a ninguno de los dos.
Por lo tanto, la elección va a estar posicionada sobre otro cuento que, si bien tiene algo que ver con mi historia, tanto en lo personal como en lo familiar, sí resulta material nuevo para la biblioteca, en este caso. El texto elegido es "No habrá más penas ni olvido", escrito por Osvaldo Soriano, un autor argentino que, si bien he leído poco de él, me parece muy correcto, porque incluso los párrafos puramente descriptivos (que en algunos casos podrían parecer densos) con su estilo de escritura simple pero detallada, se hacen muy llevaderos y entretenidos. Al menos en este cuento, el escritor apela a una manera de describir las situaciones y entornos de manera que logra captar por completo la atención del lector (en mi caso así fue) hasta llegar a un punto en el cual el entorno en el que se está leyendo se torna insignificante, el lector se sumerge en ese mundo que Soriano describe, en esa ciudad (Colonia Vela), y en los sucesos que allí se desarrollan.
Por otro lado, pasando ya a contar qué texto fue menos atrapante, o interesante, nos encontramos con la selección de las Cartas Quillotanas, de Juan Bautista Alberdi. Quizás se deba al lenguaje utilizado, que puede parecer en extremo anticuado y por tal razón denso. Quizás sea una simple cuestión "de piel" con esa parte tan lejana de nuestra historia, que por eso no resulta tan interesante, porque el contenido en sí de los textos es excesivamente crítico, posicionado Alberdi en contra de la manera en la que Sarmiento procedía, tanto en su profesión como en su vida cotidiana y sus ideales. Si bien sus argumentos pueden ser válidos, simplemente es mi postura que el texto podría haber sido algo más interesante, de haber tenido más contenido histórico, un estilo algo más narrativo, y no tan argumentativo y de contenido puramente ideológico, como creo que es en este caso.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Presentación: Menem, político de la Comunicación


En este trabajo se abordarán temáticas relacionadas con el Neoliberalismo que caracterizó las políticas de nuestro país, que tuvieron su punto máximo durante la década de 1990, con los períodos durante los cuales Carlos Menem ocupó el lugar de Presidente de la Nación. Se utilizarán como fuentes para la confección del presente trabajo los textos vistos en clase, y se completará el desarrollo con bibliografía complementaria relacionada con las características de este período, a nivel económico, político y social. El presente trabajo pretende abarcar todos los aspectos que caracterizaron a la época, tanto como las medidas que predominaron, las políticas que se desarrollaron, y los efectos que la toma de dichas medidas provocaron en la sociedad argentina.
Si bien la figura de Carlos Saúl Menem, quizás el máximo representante del Neoliberalismo en Argentina, provoca reacciones tan variadas como contrarias en toda la población en general, se intentará abordar su período en el gobierno con la mayor objetividad posible, poniendo el énfasis en los resultados de los procesos, y no en las medidas tomadas en sí, o los aciertos o errores de la gestión de su representante más significativo.
Además de tener en cuenta lo que representa la figura de Carlos Menem en sí, y lo que representa para la política de la Argentina y para la historia de nuestro país, también se tendrán en cuenta otros factores que contribuyeron en gran medida a la construcción de su figura política, como lo fue en su momento su entorno familiar, que supo tener un lugar prácticamente central en lo que significó su carrera política, y el proceso que lo impulsó finalmente a su gestión como Presidente de la Nación, por el período de 10 años, desde el triunfo en las elecciones de 1989, cuando sucedió a Raúl Alfonsín, hasta el final de su período como Primer mandatario, tras la derrota en las elecciones de 1999.
Sin duda, la figura de Carlos Menem representó no sólo el aspecto político, sino que buscó apelar a otros sentidos de la gente, por lo cual también se marca como un ejemplo cuando se quiere ilustrar algún aspecto de la utilidad que los medios de comunicación tuvieron, y tienen, a lo largo de los años como factor casi fundamental en relación con la construcción de la carrera de algunos políticos, que se apoyan con frecuencia en este tipo de soportes tanto para dar a conocer sus proyectos a lo largo de sus campañas, como para seguir incrementando su labor a lo largo de sus mandatos.
Justificar a ambos lados